Néctar y ambrosía (1ª parte)

18 10 2008

Mi nombre es Máximo Publio Vero, ciudadano romano de nacimiento, filósofo de reconocidos atributos naturales y, en la actualidad, perplejo habitante de este Foro de indudable naturaleza sagrada emplazado allende de los sonrientes bancales de los Píneos, o tal vez de la pacífica Arcadia.

Hace mucho, mucho tiempo que, transitando yo por el río de los llantos al lugar donde moran los muertos, una poderosa voz celestial me rescató del trance. Y ¡por la burra de Banaan! que Juno descargue su furia sobre mi cabeza si la misma voz, que resultó ser Master, un dios menor del ciberespacio (?) -habré de consultar nuevamente el Timeo de Platón-, no se dirigió a mi a través de un papiro mágico y luminoso, para mostrarme una tabla repleta de símbolos indescifrables con la que, según dijo, perseverando en su estudio y uso, podría llegar a comunicarme con la totalidad de la esfera celeste, incluido el mundo de los mortales.

Y que los dioses me guarden, oh Cécile, quienquiera que seas, y por el nombre que te complazca que te llamemos, de abusar de tu benevolencia. Pero es hora de transcribir mi aportación. Y en compensación, que tú me concedas el descanso perpetuo. (Continuara…)

Jabi (Irun)





Sobreviviendo al single

16 10 2008

Saluditos a los habitantes single y dinky de este blog ¿Proyecto Soltero XXI? Quizá un poco pretencioso para mi gusto, quizá…

Tengo casi 40 años y desde hace una década estoy felizmente casado. Además, soy padre de dos hijos. ¿Familia tradicional? Puede… en cualquier caso no me arrepiento.

Cuando era dinky, vivía a otro ritmo, eso es seguro, dos sueldos, menos crisis y mayor autocomplacencia. Ahora, en familia vivo de otra manera, y lo creáis o no, pandilla de ególatras single, tengo mis compensaciones.

Mi aportación al blog: hace tiempo que una pregunta me ronda la cabeza, a saber, ¿puede la carga genética del ser humano en general y la del hombre en particular determinar su monogamia? Tal vez mi opinión os resulte desconcertante, pero creo que el hombre es por naturaleza polígamo. Sí, sí, habéis leído bien. Eso es lo que pienso y lo que siento. Lo que digo no hace más que poner en valor a los integrantes de la familia tradicional. Nosotros, los antihéroes, los supervivientes reales del nuevo siglo, que como yo luchamos día tras día contra las tentaciones que nos invaden, como los cada vez más abundantes musculitos que sonrojan a mi mujer o los más que sugerentes escotes de las presentadoras de la tele tienda.

Aparte de tener que lidiar con la genética propia, sufro los excesos de una sociedad corrupta en clara decadencia. El triunfo del desenfreno individual (¡denominado revolución social!), en armonía con la maquinaria consumista que todo lo devora y que fomenta vuestra actividad single, generadora de pingües beneficios. 

Y no sigo porque me caliento. Estad atentos, ¡os vigilo!

 Pedro (Madrid)