Emboscada “single”

20 01 2009

Grandes peligros acechan la azarosa vida del “single” en la hostil sociedad actual.

Regla número uno: no debes abandonar nunca, bajo ningún concepto, tu pose de aparente felicidad, o te harán pedazos. Al primer síntoma de humana debilidad, todo tu entorno intentará arreglarte la vida. Insistirán sin descanso en que lo que en esos casos se debe o no se debe hacer, machaconamente.

Una de las variantes más socorridas es la de “voy a presentarte a una amiga”, ejercitada indistintamente por padres, hermanos, amigos y algún que otro osado vecino.

Mi última emboscada, en casa de unos amigos. Siete personas. Dos parejas, dos chicas solteras y yo. “Vaya, que bien” me digo, iniciando una fluida conversación con la más atractiva de las dos. Puro instinto. La anfitriona, se ve obligada a intervenir. Con un imperceptible gesto de cabeza, me señala a la otra. “Alberto, ésta es la chica de la que tanto te he hablado”. La miro, tratando de recordar. Bueno, no está mal. Parapetada detras de un par de generosos senos que pugnan por escapar del escote, ella me sonríe con lo que yo interpreto como cierta timidez.

Tras unas cuantas confusas (e incomprensibles) maniobras, la cosa en la mesa queda así: A mi diestra la chica atractiva (en realidad es la que me gusta). No lleva escote y entre nosotros surgen ocurrentes y animadas conversaciones que provocan el jolgorio del resto. Además, tiene un rostro como para perderse en él.

Enfrente, la chica de la que tanto me han hablado. De cuando en cuando la miro, y ella me sonríe. Habla poco, pero parece una chica alegre. De risa fácil, contagiosa. Cuando suelta la carcajada, su apretado escote acapara la atención de toda la mesa.

Comida, vino. Del rostro atractivo, al escote. Comida, más vino. Del escote, nuevamente al rostro atractivo. Más conversación (y más vino). Y así, pasan las horas. La cena está resultando mucho más agradable de lo que cabría esperar.

Pero… hay un plan, y los anfitriones, la otra pareja, ¡y hasta la chica atractiva! (tremenda decepción) lo han ejecutado a la perfección. Es un poco demasiado tarde cuando me doy cuenta de que la chica de la que tanto me han hablado y yo mismo, estamos borrachos perdidos. “Draidodes” blasfemo.

Rápidamente, nos meten en un taxi, (luego supe que le dieron mi dirección).  Y trabajo resuelto. Pero a esos cabrones se les fue la mano con la borrachera.

¿Qué se podía esperar de nosotros en semejante estado?

“Tienes unos ojos muy bonitos” le digo mirándole las tetas, para romper el hielo. Ella, (jode con la tímida) se abalanza sobre mi y trata de besarme, esparciéndo sus babas de Campillo, reserva del 2001, por toda mi cara. El taxista carraspea y en ese instante, una prolongada arcada se apodera de mí. ”El fracaso está servido” pensé.

No me he vuelto a encontrar con la chica de la que tanto me hablaron, pero el otro día me topé con los anfitriones por la calle. Y tras echarme la bronca (¡a mi!), displicentes, me soltaron una de las variantes mas humillantes:

- Haznos el favor, cómprate un animal de compañía.

Un saludo. Alberto.

Compartir:
del.icio.us Bitacoras.com digg meneame fresqui technorati facebook





Correctivo de fluidos

15 12 2008

petalo-rojo-con-gotas-21422A pesar de que soy hombre, hace mucho decidí que si lo podía evitar, nunca más echaría un polvo.

Recientemente, un grupo de amigos nos debatíamos entre follar y hacer el amor. Por desgracia, no pasó de ser una reunión intelectual (éramos impares, estábamos en un lugar público). Pero fué de lo más fructífera.

De hacer el amor, qué queréis que os diga. Yo no lo veo muy claro. Para mi tiene una ineludible connotación religiosa. En mi preadolescencia, (esa etapa de la vida tan difícil), todos los domingos el cura insistía en que lo primero, lo más importante, era amarse a uno mismo; y después, a los demás.

Por aquel entonces, no tenía muy claro eso de cómo amar a los demás (era muy joven). Pero os puedo asegurar que me amaba a mí mismo con frenesí. A todas horas. Eso sí, cuando caí en la cuenta del malentendido, apesadumbrado, ya no lo hice más. Dejé de ir a misa.

Y que conste que no soy un tipo raro. Que cuando tengo pareja, lo que es follar, follo siempre que puedo. Y cuando no, pues me aguanto. Bueno, si pasa mucho tiempo, acabo recurriendo a las enseñanzas de aquel cura. En realidad, bien mirado, eso de amarse a uno mismo tampoco está tan mal.

Poco a poco, el debate fue ganando en intensidad. Que si hacer el amor era cursi, que si follar chabacano. No había forma de ponerse de acuerdo.

¿Y lo de echar un polvo?

Hacía poco que me había independizado (esa etapa de la vida tan difícil). Un día, en la discoteca de siempre, una madurita atractiva (o eso me pareció a mí) se cruzó en mi camino. De improviso, como quién se quita una legaña húmeda del ojo, me espetó “¿echamos un polvo?”. Me quedé de piedra. ¡Aquella bruja podía leer la mente!

Caían las horas (y los cubatas) y por fin, fumata blanca. El consenso necesario entre las partes. A pesar de haber estado conversando tanto tiempo de un tema tan, tan caliente, nos fuimos de allí sorprendentemente satisfechos.

Ya en mi casa, comprobé horrorizado que “gatillazo” podía ser algo más que un gatillo grande. “¡La legaña!” me dije “¡un mal augurio!”. Me escondí como pude entre la almohada y un trozo de edredón, y poco después, la bruja cogió su escoba y se marchó volando.

Los demás no sé, pero yo aprendí muchísimo de la última charla. Y en las etapas difíciles de la vida, es importante aplicar la experiencia y los conocimientos adquiridos.

- Tú lo que necesitas es un buen correctivo de fluidos – le hubiera dicho.

Y con todo mi orgullo me hubiera ido a follar a otra parte.

Saludos, queridos lectores. Super P.

Compartir:
del.icio.us Bitacoras.com digg meneame fresqui technorati facebook





Contigo no, bicho…

2 11 2008

Tras el debate, no viene mal un poco de humor. Muchos lo habreís visto, pero merece la pena. Dedicado a los comentarios con buen rollito .

Leer el resto de esta entrada »





Cita a ciegas, cuidado…

25 10 2008

Las páginas de contactos en la red están en pleno auge ¿que opinaís de las citas a ciegas?

“Muchachada nui” nos previene de los posibles peligros en un video la mar de didáctico.

Con cariño, para los integrantes de la Conexión B.