Crónica de navidad (de ella)

10 01 2009

Nochebuena. Por la tarde, antes de la cena quedé con unas amigas para tomar vino caliente. En el primer bar nos encontramos con el ex-denosequién que por algún motivo terminó diciéndonos que el era muy aficionado a la lectura, que, de hecho, no solí leer libros que tuvieran menos de 500 páginas. Entonces pedí otro vino. A raíz de eso cada uno empezó a explicar su hábitos lectores y la chica rubia aseguró que ella leía, al menos cuatro libros al año, y consideraba que eso era una media excelente. De hecho, añadió, estos días se estaba leyendo el último de Coelho. Supe que necesitaba otro vino y creo que iban tres ya.

Mi amiga, la que me conoce, percibió que necesitaba ayuda y me dijo que en el próximo bar íbamos a encontrar, casi seguro, al amigo de una amigo de un amigo que …”oye, ese también escribe, como tú”…Bueno, admito que eso me animó un poco y pedí otro vino para celebrarlo. Después, tal y como aseguró mi amiga conocí a Iñigo, que no estaba nada mal, que le gustaba a la rubia, que hablaba muy despacio y que nada más presentármelo me aseguró, no tengo ni puta idea de porqué, que él era un verdadero caballero. Lo dijo literalmente, con esas palabras… y yo me reí. Me reí porque a esas alturas ya iba por el quinto vino caliente y todo me hacía mucha gracia, la verdad. Como además no tenía muchas ganas de perder el tiempo le pregunté directamente… “oye, ¿me han dicho que escribes?”… y él, de repente mostró cierto interés… “oh… tu eres la amiga de Elena, no?… no te imaginaba así”…podía haberle preguntado que como me imaginaba pero se me trababa ya la lengua y preferí invertir mis esfuerzos en vocalizar sobre otro tema…. “¿y que escribes? ¿poesía, relato, de todo un poco o que?”…y él…acelerado…. que joder…que llevaba ya tres años escribiendo y que en estos momentos andaba cerca de las 80.000 palabras”…Vaya, la cosa se pone interesante, pensé…pero después de un par de vinos más ( y no, ya no sé ni cuantos iban) seguía sin tener ni puñetera idea de que coño escribía  el tío o sobre qué…. “eres un coleccionista de palabras?”…pensé que eso, al menos, le daba un sentido a sus 80.000… pero a él pareció ofenderle… “Soy un escritor…”  Y entonces me dio como pena, no él… no solo él… casi todo me dio pena, no sé porqué. Y decidí que ya era hora de ir a casa  a cenar, pero antes cogí una servilleta del bar y escribí un poema….

Algunas veces, cuando es noche buena,

y has bebido vino caliente

y estás medio borracha

y conoces a un tipo que colecciona palabras al azar

y a una rubia que lee tres libros al año

y a un chico que lee cualquier libro con la única condición

de que tenga más de quinientas páginas

esas veces

sacas del bolso tu bolígrafo morado

y escribes un poema como este

en una servilleta del bar

y luego

das el poema, firmado y todo, a cualquiera de ellos

para que se limpien el culo con él

 Saludos. Clara.

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