A diferencia de nuestros mayores, no nos ha tocado vivir grandes penurias. Es más, desde hace ya unos años se supone que vivimos en la sociedad del bienestar. Una sociedad del bienestar en la que bajo mi punto de vista, lo que se entiende por pareja tradicional no encaja. Una sociedad del bienestar que fomenta el individualismo y debilita el compromiso dentro de la pareja. Esa falta de compromiso, se extiende desde los seres queridos hacia el resto de los ámbitos de actividad social.
Por lo tanto yo diría que vivimos en una sociedad del bienestar basada en unas relaciones humanas cogidas con alfileres, totalmente insegura y cuyas manifestaciones más claras son la comodidad y el utilitarismo. Todo lo que no me es útil, lo rechazo. Si mi pareja no me es útil la rechazo.
Una relación se sustenta sobre tres pilares, la ternura, la seguridad y el reconocimiento del otro. Cuando no existe un compromiso, estos tres pilares desaparecen, y la relación de pareja es insostenible. Y no me sirve la típica excusa de una incompatibilidad de caracteres, ya que eso se debe a una incompatibilidad de egoísmos.
Por todo ello creo que donde falta compromiso, falta madurez. Teniendo en cuenta que lo que en el fondo todos anhelamos es amar y ser amados, debemos pararnos a pensar por qué hacemos las cosas y olvidarnos de la moda.
Un saludo. ANABEL.







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